Recibí un email del SAT, ¿y ahora qué debo hacer?

En los últimos meses, el Sistema de Administración Tributaria (SAT) al parecer se ha dado a la tarea de aumentar su capacidad de procesamiento de información fiscal digital a través de prueba y error. Una de las consecuencias de esta práctica, es que gran cantidad de contribuyentes han recibido correos electrónicos “invitándolos a cumplir con sus obligaciones fiscales”.

Esto ha causado cierto grado de ansiedad e incertidumbre en los receptores de dichas invitaciones. En este artículo te presentamos información dedicada a resolver las dudas más comunes que nuestros lectores nos han presentado en lo relativo a este tema.

Cuidado con los correos apócrifos

El primer paso es: conserva la calma. Ha sido común la recepción de correos apócrifos, donde desconocidos con fines fraudulentos intentan suplantar la identidad del SAT para robar tus datos privados y contraseñas. Por lo anterior, debes siempre de desconfiar de la identidad del remitente del mensaje y ser cuidadoso en tus siguientes acciones.

Revisa la dirección de correo electrónico del remitente, y asegúrate  de que provenga de una dependencia oficial del SAT. Además, nunca, NUNCA, hagas click en los enlaces proporcionados en dicho mensaje.

Puedes encontrar más información sobre cómo evitar ser defraudado por estas prácticas en el siguiente artículo: ¡No te dejes sorprender! Cómo mantenerte seguro contra fraudes fiscales electrónicos.

Verifica tu información en línea

Pero entonces, ¿cómo estar completamente seguro de que la información que recibí es oficial y fidedigna?

La mejor opción: La información debe ser verificada directamente en el portal en línea del SAT www.sat.gob.mx.

Lo anterior, debido a que, aún cuando el correo electrónico haya sido recibido de una cuenta oficial, hay ocasiones en que las bases de datos del SAT no se encuentran actualizadas, y este solicita solventar obligaciones que ya han sido presentadas anteriormente.

Para revisar tu información fiscal en línea, necesitarás tu RFC, y tu contraseña (también conocida como CIEC). O bien, puedes ingresar utilizando tu e.Firma (anteriormente llamada Firma Electrónica Avanzada o FIEL).

En caso de no contar con tu contraseña para el RFC, deberás acudir a tu subdelegación del SAT más cercana y solicitarla, para este trámite no necesitas cita, sólo presentarte personalmente y mostrar una identificación oficial.

Buzón Tributario

Si el mensaje de invitación que recibiste en tu correo electrónico también se encuentra en tu buzón en el área de “Mis comunicados”, quiere decir que el mensaje es oficial. Aquí el enlace para acceder a tu buzón.

Es recomendable revisar tu buzón tributario con regularidad, para estar al tanto de tu estatus fiscal.

Opinión de Cumplimiento

Otra opción que tienes, es revisar tu opinión de cumnlpimiento de obligaciones fiscales (aunque la misma puede estar también desactualizada). En este enlace puedes acceder al portal y obtenerla.

Este documento es una buena base para orientarte y saber cuáles obligaciones, según los datos del SAT, son las que se han omitido. Una vez obtenido este documento puedes acercarte con tu asesor contable o fiscal para que juntos decidan el mejor camino a tomar, ya sea presentar las obligaciones omitidas antes de que el SAT las requiera por medio de notificación (y aplique multas), o aclarar ante este organismo que dichas obligaciones ya han sido presentadas con anterioridad.

En el pasado publicamos un artículo sobre qué es la opinión de cumplimiento de obligaciones fiscales y para qué sirve. Si quieres aprender más al respecto, puedes leerlo aquí.

Conclusión

En resumen:
1. Conserva la calma, no te dejes llevar por los contenidos del correo;
2. Asegúrate de que el remitente es una fuente oficial;
3. Accede al portal del SAT para consultar tus obligaciones fiscales actuales;
4. Mantén siempre actualizada y ordenada tu información, así este tipo de correos no te tomarán por sorpresa.

Siempre debes de estar alerta para cuidarte de posibles fraudes electrónicos y robos de identidad, nunca des click en enlaces de correos electrónicos, y no siempre creas en su contenido, aún cuando venga de fuentes oficiales.

La mejor manera de estar seguro del estatus de tus obligaciones fiscales, es mantener una buena comunicación con tu contador en su caso, y siempre guardar un respaldo de tus comprobantes fiscales y declaraciones.

Si tienes alguna duda sobre este tema, o simplemente quieres darnos tu opinión, ¡te invitamos a dejar un comentario!

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